Una asolación desmedida azota la monotonía sin alterar su condición, mermando mi mente y encarrilando el paso del tiempo hacia una visión cada vez más reducida. Cuanto más miro hacia el horizonte más rápidamente se cae el suelo que sujeta mis pies, pero si miro hacia este mi mente no me exonera y me liberaSigue leyendo «Lunes 2 de Marzo»